Estrategias para lograr una buena comprensión lectora

Al momento de leer cualquier tipo de texto, existen ciertas estrategias o destrezas que ayudan a comprender lo leído con mayor profundidad. Si logras entender y aplicarlas en tus lecturas, tendrás una mayor capacidad de comprender y te ayudarán en todas las áreas de aprendizaje. ¡Conozcámoslas!

Actividades antes de la lectura
En esta etapa, lo importante es activar los conocimientos previos y formular los propósitos del
texto que nos presentan.
¿Qué es activar los conocimientos previos?
Es entregar información que ya se conoce sobre un tema.
¿Qué es formular propósitos?
Es señalar lo que esperas del texto.
Por ejemplo, activemos los conocimientos previos del siguiente título a partir de preguntas (puede
ser también por medio de conversaciones, relato de experiencias, etc.):
“Mi primera visita al doctor”
– ¿Has ido alguna vez al doctor?
La respuesta puede ser sí o no.
– ¿Cómo ha sido tu experiencia?
La respuesta puede ser una experiencia mala o buena.
– ¿De qué crees que hablará el tema?
La respuesta puede ser: sobre una persona que va al doctor.
Otra información que puedes inferir o deducir es lo que te entrega visualmente el texto. Esto está
relacionado con la estructura de ellos, es decir, reconocer si se trata de una carta, una noticia, un
cuento, etc.
En denitiva, en esta etapa de la comprensión lectora, el debieras responder a las siguientes
preguntas:
– ¿Qué sé de este tema?
– ¿Qué quiero aprender?
Actividades durante la lectura
En esta etapa el lector se está enfrentando al texto y comienza a ver si lo señalado en las
actividades de la etapa anterior concuerda con la lectura. Así, comprueba si la información
entregada a partir de la activación de los conocimientos previos coincide con lo que le está
entregando el texto.
Otra actividad que se realiza durante la lectura es la siguiente:
Comenzar a leer y detenerse en el primer párrafo o en la mitad de la historia, para realizar
preguntas como: ¿qué pasará a continuación? Así, realizarás supuestos o conjeturas de lo que
viene a continuación.
También es de gran utilidad contar en voz alta lo que se ha leído para ver qué se ha comprendido
en el momento. La realización de preguntas sobre el contenido del texto ayudan mucho para ir
entendiendo mucho mejor los hechos o sucesos que van ocurriendo.
Actividades después de la lectura
En esta etapa, el lector está en condiciones de responder a las siguientes preguntas: ¿Cuál es la
idea principal? ¿Cuáles son las ideas secundarias?
Se trata organizar de manera lógica la información contenida del texto leído e identicar las ideas
principales, es decir las más importantes, y las secundarias, aquellas que aportan información
que no es fundamental en la historia (pueden ser descripciones de los personajes, del ambiente,
de los acontecimientos, etc.).
Para esto, se puede organizar la información realizando las siguientes actividades:
1. Hacer resúmenes: ordena y reduce la información del texto leído, de manera tal que dejes
sólo aquello esencial. Escríbelo nuevamente.
2. Realizar síntesis: al igual que el resumen reduce la información de un texto, pero utilizando
palabras propias.
3. Hacer esquemas: convierte la información en listas de acciones agrupadas según lo sucedido.
4. Hacer mapas conceptuales: ordenar las ideas principales en cuadros que se relacionarán por medio de echas con las ideas secundarias encontradas.
– Lectura del título del libro: con el n de imaginar de qué se puede tratar el texto.
– Lectura del texto completo sin detenerse: para lograr una idea general.
– Separar y numerar cada uno de los párrafos del texto.
– Subrayar en cada párrafo la idea principal o lo más importante del texto.
– Colocar comentarios frente a los párrafos si son necesarios para tu comprensión.
– Colocar títulos y/o subtítulos a los párrafos separados.
– Después de leer, examinar las actividades realizadas anteriormente.

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